La muerte de Cristina

Una vez más, nos sobresalta la muerte  violenta de una adolescente. Al parecer, la autora del hecho es otra adolescente. Un hecho de este tipo nos lleva a plantearnos muchas cuestiones. ¿Que ha ocurrido? Por qué? ¿Pudo evitarse?  ¿Qué hacer ahora?  Algunos ponen el acento en la necesidad de endurecer la Ley del Menor, como se ha hecho en varias ocasiones.  Otros creen que estos hechos están motivados por la pérdida de valores. No se puede descartar que la presunta autora  tenga algún problema.  No podemos olvidar la banalización de la violencia por parte de los medios de comunicación, del cine  o de los videojuegos. Es un tema del que resulta difícil hablar. No sabemos nada del asunto y, además, tratándose de menores, tampoco debería darse demasiada publicidad, pero se hablará mucho. Después de las vacaciones volverá la televisión que seguramente dedicará horas a hablar del tema, incidiendo en los aspectos mas morbosos, como se ha hecho en otras ocasiones, y eso no ayudará a la familia de Cristina, ni a la justicia.  Muchos querrían que la autora del hecho, si fuera culpable, pasara el resto de su vida enla cárcel. Habría que preguntarles que pensarían si  fuera uno de sus hijos el que hubiera cometido el hecho. Todos deben saber que la presunta  autorá será juzgada con la leyvigente en el momento de cometerse los hechos.  Sería bueno que todos entendieran, también, que, como menor que es, debiera mantenerse su anonimato, y que, una vez cumplida su condena , tendrá que tener la oportunidad de continuar con su vida, y de no ser señalada ni calificada como delincuente, salvo que cometa más delitos.   Es lo que manda la Ley, y este es, o debe ser, un Estado de Derecho. Evidentemente la autora, si lo es, deberá comprender el daño causado y seguir un proceso que la lleve a ser una ciudadana responsable, y la sociedad deberá poner los medios para que así sea.

La familia de la víctima tiene derecho a saber que ocurrió y a  que se aplique la ley. Nada podrá devolverles a su hija. Aunque se condenara a la autora a  miles de años de prisión, su hija no volvería. Si se probara que fue un accidente, tampoco recuperarían a su hija. La pérdida es irreparable. Lo único que se puede hacer es aplicar la ley y, algo muy importante, prevenir hechos como este. Es necesario hacer ver a toda la sociedad, pero especialmente a los menores,  que  los conflictos se solucionan  con el diálogo y no con la violencia, que no se puede agredir a nadie, ni siquiera verbalmente, que el acoso al compañero es intolerable y que, si tienen algún problema pueden acudir a los adultos a pedir ayuda y que la tendrán.

Y, por favor, que los mismos que repiten hasta la saciedad los insultos,  los malos modos  e incluso las agresiones de los estúpidos concursantes de sus estúpidos concursos y de los no menos estúpidos colaboradores, no se dediquen a dar lecciones acerca de qué hacer en estos casos, porque  colaboran con  la banalización de la violencia, convirtiendo en espectáculo televisivo comportamientos socialmente intolerables.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General, Justicia y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s